Periodista fue testigo de la historia de RD
¿Quién era Cuchito Alvarez?
Por José Rafael Sosa
Quien ha muerto anoche en Corazones Unidos es mucho más que el director de un periódico y autor de la columna Coctelera y su imaginado y sarcástico Magino.
Por José Rafael Sosa
Quien ha muerto anoche en Corazones Unidos es mucho más que el director de un periódico y autor de la columna Coctelera y su imaginado y sarcástico Magino.
Quien ha muerto en paz es una parte de la historia del periodismo que se inicia en 1960 cuando entró a dirigir el diario La Nación, en plena dictadura de Trujillo y que siguió en 1966 cuando ingresa como asistente del director de El Caribe, medio del que llegó a ser jefe de redacción primero y director ejecutivo, haciendo el cambio con dignidad de un periodismo.
Quien ha muerto es uno de los conocedores de mayor profundidad de la historia nacional y de todos sus personajes. Su archivo es un patrimonio de documentos y fotografías de un inmenso valor y que profundizan sobre todo en torno a la Era de Trujillo y a los agitados años que siguieron a la dictadura en procura de la democracia.
Mario Álvarez supo sobrevivir con dignidad profesional a un medio periodístico amordazado por la dictadura para hacer el transfer a un ejercicio crítico e irrenunciable en la defensa de determinados temas, como el caso de la destrucción del medio ambiente, la libertad de prensa y el derecho al acceso de los dominicanos a todas sus playas.
De la dirección ejecutiva del Caribe, pasa a dirigir en 1979 El Nacional, cuando este medio fue comprado por Don José Luis Corripio Estrada (Pepín) al doctor Rafael Molina Morillo, reafirmando la lucha de ese medio por las libertades públicas y orientando a los periodistas a su servicio a un ejercicio acucioso, detallista, investigado y crítico.
Los domingos en las mañanas Cuchito Álvarez era el centro de una peña (reunión no formal y coloquial de amigos para tocar temas de interés público). Esa peña era una fuente valiosa de información que muchas veces era imposible de publicar, era un espacio de afectos e intercambios. Intelectuales, articulistas, colaboradores, investigadores, dedicaban su mañana del domingo para sentarse en torno a Cuchito Álvarez y pasar algunas horas de conversación matizada por el sentido del humor, los datos confidenciales “fuera de record” en torno a los personajes de la vida pública, de referencias históricas sobre la etapa trujillista que difícilmente se verían escritas en algún libro y anécdotas reveladoras de la cara oculta de los personajes tanto de la tiranía como de la democracia.
Cuando Pepín se decide a crear el diario Hoy, lo pasa a la dirección del nuevo medio. Hoy irrumpió en el mercado informativo con una oferta nueva, desde un periodismo matutino fresco e igualmente crítico.
¡Qué descanse en la Paz del Señor!