Lo que pasa de aquí pa' allá!!
Luego de que hoy, dando vueltas en una guagua de la OMSA por la ciudad, me puse a pensar en aquellos tiempos, cuando
montarnos en un carro público era algo mas que obligado para llegar a
cualquier sitio, y en nuestro andar observábamos cosas tan
impresionantes como las 20 vueltas que le daba el chofer al volante
para que el carro doblara, y aun así no lo hacia; el músicon que muchos tenían, que posiblemente era mas costoso que el mismo carro; o la casi competencia estilo Formula 1 que hacia el chofer con sus colegas, en donde se entiende por que hay tantos motoristas muertos;
o los 5 pasajes que teníamos que pagar a veces cuando se les
ocurría; o mejor aun, el esprín que nos rompía la ropa; o
cuando llovía que nos mojábamos mas que si estuviésemos afuera; las
conversaciones tan intelectuales que
tocábamos, como: ¿Cuánto le abra costado a Corporan darse
ese desrizado?, ¿Por qué el jugo de chinola lo tumba, o el de tamarindo
da sueño?. Y cuando al fin lográbamos salir de aquella chiva con
ruedas, nos percatábamos del rico olor a cebollita picada que teniamos encima,
(por que líbrese usted de que, el que estubíese al lado, no oliera a caballo trasnochao' de Hato Mayor y le dejara su fragancia). Y en fin, ya eso es demasiado recordar, y hay veces que es mejor dejar eso atrás y ver: lo que pasa de
aquí, pa’ allá!:
Seguir Leyendo "Lo que pasa, de aquí pa' allá!!" »