Cámara escondida Dominicana o la definición de Mal gusto
Que piensan de la opinion de este remolachero?
Tommy Rodríguez/www.arquiteca.com
Los programas de cámara escondida dominicana son la cosa más horrorosa y de mal gusto que haya visto jamás.Las bromas rallan, en los límites de lo legal, en especial en el programa de “Te están facturando”, donde el otro día pusieron un retrazado mental a besar a todo el que le pasaba por el lado fuese hombre o mujer; las pobres mujeres que pasaron esta horrorosa experiencia se le veía en la cara el terror y la impotencia sentida cuando el retrasado la tomaba por un brazo y otro tipo por el otro, obligándolas a ha hacer algo que ella no consintieron.
Si yo hubiese visto esta escena en la calle, ciertamente creería estar viendo un acto de violación o asalto y es realmente un asalto pero a la dignidad, por momentos aunque sabía que se trataba de un engaño, casi me creí que era un asalto y me quedé por instantes viendo la cartera de las pobres mujeres aterrorizadas por el sentimiento de impotencia que sentían de estar tomadas de un brazo por un mamut que pesa casi 300 libras que intentaba en contra de su voluntad besarlas en la boca y es que no se puede definir en palabras la expresión del rostro de las pobres víctimas de este atropello.
Los otros supuestos chistes (o instrumentos del horror) de muy mal gusto y que he visto anteriormente no recuerdo donde, se tratan de una persona haciéndose pasar por reportero que mientras hacía la entrevista se le pegaba a los entrevistados prácticamente como si estuviera teniendo sexo con ellos, era prácticamente como si estuviera bailando reguetón con el entrevistado. Es decir el reportero se hace pasar por un homosexual que se pasa de confianza con los pobres entrevistados a los cuales se les insinúa sexualmente y prácticamente los viola con la ropa puesta.
Otro supuesto chiste (que yo más bien le llamaría, herramienta de aterrorización) se trata de 5 hombres uno de ellos con un pico y otro con una mandarria la cual vive balanceando amenazadoramente y un señor con un casco de ingeniero que se hacen pasar por trabajadores del metro que van dizque a tumbar la casa porque, construyeron la casa en terrenos robados que ahora lo reclaman para la construcción del metro de Santo Domingo.
Lo grande es que fueron a la casa de una pobre mujer que en ese momento se encontraba sola en su casa, sólo Dios sabe lo que pasó por la mente de esa pobre mujer; que quizás sea algo como esto: Ya si me jodí, salí de la casa y ahora me rodean estos 5 hombres que bien pudieron venir a robarme, de los cuales uno tiene un pico y otro una mandarria.
Lo grande es que el de la mandarria priva en meter terror y amenazar a la gente.
La gente se siente violada y ultrajada, pero creo que lo toman con mucha calma, porque si a mi me pasa algo remota semejante, todavía después me digan que es una broma para la televisión, las piedras de los alrededores van a ser pocas y les garantizo que después de darle una tunda al que me hizo la broma, voy a hacer el mejor esfuerzo de atinarle una de las piedras a la cámara. No es que no tenga sentido del humor es que se pasan y una cosa es un chiste y otra una chopería y un abuso.
Ya que escucharon todo esto, ahora quiero que hagan un ejercicio mental.
Ven a la mujer que acorralaron los 5 hombres, cierren los ojos e imagínense que es su madre, su esposa, o un ser querido, piensen en el mal rato que le están haciendo pasar, piensen como en menos de un segundo acaba de pasar de estar enojada, a temer por su vida, desesperada, inconsolable y sin un posible modo de escapar, acorralada por potenciales delincuentes, que podrían hacerle, sólo Dios sabe que.
Entonces me pregunto: ¿Es que aquí no hay ley?
Aquí le prohíben a Enrique Bunbury entrar al país; se le mete el diablo con el documental de HBO que decía que venden a R.D. como paraíso sexual y amenazan con demandar a la cadena, por las implicancias morales, critican la a los estudiantes de la UASD por desfilar en ropa interior en una protesta, se vuelven locos de ira contra las mujeres que simularon tener sexo sobre el techo de una Jeppeta.
Mas sin embargo nadie dice nada de este abuso contra la comunidad y la transgresión a la privacidad, que traspasan las barrera de lo legal, donde prima lo vulgar, el irrespeto, la aterrorización y la falta total y absoluta de moral, así como el asalto contra la dignidad de los pobres transeúntes que ocupan el espacio público urbano de nuestra ciudad.
Estos programas de mal gusto deben ser cancelados inmediatamente, un mal día se van a encontrar con alguien que esté armado y va a suceder una gran tragedia innecesariamente, porque estos individuos acorralan a la gente y los hacen llevar a los estribos.